La terapia de autoestima es un proceso psicológico cuyo objetivo principal es fortalecer la valoración personal que una persona tiene de sí misma, ayudándola a desarrollar una percepción más realista, positiva y equilibrada de su propia identidad, capacidades y valor personal.
Se enfoca en identificar y modificar pensamientos negativos o distorsionados sobre uno mismo, mejorar el autoconcepto y promover actitudes de autocuidado, autoaceptación y autocompasión.